A pesar de que las empresas de tratamiento de agua municipales hacen un gran esfuerzo en cumplir las normas de potabilización, existen muchas fuentes de recontaminación del agua en su trayecto a nuestros hogares:
Tuberias de distribución antiguas fabricadas con material a base de asbesto que llega a diluirse en el agua. Recontaminación por perforaciones o intrusión de materias extrañas.
Cisternas comunales. En muchos barrios existen cisternas comunales en puntos altos, a estas se les da mantenimiento en muy pocas ocasiones y no están debidamente protegidas del medio circundante.
Cisternas de conjunto, edificio o casa. Este tipo de cisternas son sobredimensionadas, el agua se empoza por mucho tiempo antes de ser consumida, hay objetos y animales extraños que pueden caer en ella e iniciar un proceso de recontaminación.
Material de la tubería usada en casa. El cobre y el hierro galvanizado sueltan sus componentes al paso del agua.
Agua Hervida
Es una costumbre muy arraigada hervir el agua para eliminar bacterias. Al hacerlo hay que estar consciente de lo siguiente:
Para eliminar efectivamente las bacterias del agua, esta debe permanecer en punto de ebullición por al menos 20 minutos.
El agua se evapora al hervirla, concentrando los contaminantes químicos en el agua que queda en la olla.
La causa de cambio de color, olor y sabor del agua se debe a deterioro del material de la olla y concentración de los químicos contaminantes.
Agua de Botellon
El agua de botellón, asumiendo que esta ha sido procesada por una empresa seria y confiable, acarrea los siguientes problemas:
El plástico del botellón es poroso lo cual permite intrusión de aire y bacterias.
El transporte de los botellones se hace en vehículos descubiertos, que permiten la exposición a los rayos solares. Esto inicia un proceso de cultivo de contaminantes.
Una vez en uso las bacterias se adhieren muy fácilmente al plástico del botellón o de la boquilla, por eso se pueden ver manchas verdes y gelatinosas en las boquillas de los dispensadores.
Agua Dura
La roca y mineral disuelto presentes en el agua ocasiona los siguientes problemas:
Obstrucción de tuberías, calefones y tanques de agua.
Daño en griferías, baldosas de baño, lavamanos, tinas, etc.